carlos rodrigo

¿Hay que respetar todas las opiniones?

When the facts change, I change my mind. What do you do, sir? - John Maynard Keynes

Un conocido se molestó mucho cuando le dije que yo no creía en respetar las opiniones de las personas, que yo soy partidario de respetar a las personas pero no a las opiniones si considero que son erróneas o no han sido razonadas.

No soy partidario de lanzar ataques “ad hominem” contra alguien por sus opiniones, pero creo que no intentar rebatir o no intentar hacer cambiar de opinión a alguien es una deservicio y falta de aprecio hacia esa persona. De hecho, uno siempre ignora las opiniones de aquellos que le son indiferentes.

Siempre hemos creído que la opinión de las personas ha de ser respetada y es tan válida como el resto, es decir, la escuchamos, podemos estar de acuerdo o no, pero en cualquier caso la dejamos estar, no la contredecimos, no la atacamos, simplemente, en caso de no compartirla, la damos por errónea e ignoramos a la persona y a su opinión “por respeto”.

¿Hay que respetar y aceptar las opioniones que consideramos equivocadas?

En palabras de Brian Cox:

El problema con el mundo de hoy es que todos creen que tienen el derecho de expresar su opinión Y que otros la escuchen. La afirmación correcta de los derechos individuales es que todos tienen derecho a una opinión, pero de manera crucial, ¡esa opinión puede ignorarse rotundamente e incluso burlarse de ella, particularmente si es demostrablemente absurda!

Hechos vs. opinión.

Debemos diferenciar entre lo que es una opinión sin sustancia como por ejemplo: el vino es mejor que la cerveza (basadas en preferencias personales), frente a aquellas cuyo fundamento no admite cuestión posible, como que el distanciamento social evita la propagación de viruses, que la tierra no es plana, que el creacionismo no es una teoría aceptable para explicar la evolución de las especies y que la crisis climática es real y que ésta es potenciada por el ser humano.

¿Qué es una opinión errónea?

(En mi opinión ;)) Una opinión errónea es aquella que esta llena de agujeros, que no ha sido plenamente fundamentada, razonada o expuesta a escenarios de estrés.
Aquella que hace una mala interpretación, consciente o inconscientemente, de los hechos.
Aquella que no siguen los patrones básicos de la lógica (p.ej: silogismos, si “p” entonces “q”). O aquellas que se han formado con falta de información.

¿Siempre tengo razón?

Por como escribo, podría entenderse que creo que siempre tengo razón, que estoy dotado de la infalibilidad del Papa o que soy conocedor de la verdad absoluta. Sin embargo, y pese a que trabajo por pensar, repensar, razonar e informarme para tener opiniones de la mejor calidad posible, a veces me equivoco.

Defiendo mis opiniones ante aquellos que tienen una opinión diferente a la mía, hasta que ellos me hacen cambiar mi punto de vista o yo cambio el suyo. Y es que dependo de que la gente no acepta mi opinión para que me hagan ver mi error (si estoy equivocado) y pueda corregirlo.

Paradoja de la tolerancia

La paradoja de la tolerancia enunciada por Karl Popper en 1945 dice que si una sociedad es ilimitadamente tolerante, su capacidad de ser tolerante finalmente será reducida o destruida por los intolerantes. Popper concluyó que, aunque parece paradójico, para mantener una sociedad tolerante, la sociedad tiene que ser intolerante con la intolerancia.

Trasladando el sentimiento del enunciado de la paradoja de la toleracia a las opiniones, es decir, si aceptamos las opiniones erróneas estas se multiplicarán en los ámbitos de influencia de la persona portadora de dichas opiniones incorrectas. Por tanto, suponiendo la premisa de que todas han der ser aceptadas y no cuestionadas, la aceptación de dicha opinión errónea irá creciendo hasta que cada vez sea más extendida.

En general, que alguien posea una opinión equivocada no es negativo, salvo que como he comentado antes, si su aceptación se extiende, se producirá como consecuencia, un emperoamiento en la calidad de la sociedad que tenderá a tener opiniones menos basadas en ciencia, en la lógica y en los hechos, para tender a opiniones basadas en sentimientos, ideas sin cocer y/o no contrastadas…

Vivimos en un entorno, donde todas las opiniones tienen justificación en internet. Vivimos en un entorno, en el que reformazomos las informaciones que nos gustan para reducir aquellas que son contrarias a nuestros principios.Nos gusta alimentar nuestros errores porque nos hace sentir bien.

Aquellos que equiparan una opinión a un dogma por que lo han leído, escuchado o visto de alguna figura de autoridad se arriesgan a encadenar opiniones erróneas.

Conclusión

Parafraseando a la granja animal, todas las opiniones son iguales pero unas opiniones son más iguales que otras. Aquellas opiniones claramente erróneas han de ser cuestionadas. Las sociedades en las que se debaten las opiniones de manera respetuosa hacia sus portadores, crecen y progresan, aquellas en las que una opinión errónea es tan válida como una correcta se paralizan en la línea temporal del progreso y no avanzan.

Este artículo es mi opinión, considero que lo que he escrito en él es verdadero y correcto, si no no lo habría dicho.

Pero me gustaría que alguién ultrajará mi opinión, para forzar a que la opinión correcta, si la mía no lo fuera, saliera a la luz.